domingo, 18 de noviembre de 2012

Creencias Modernas

El concepto de la muerte ha propiciado diversos sistemas de creencias y prácticas mágico-religiosas a lo largo del tiempo, en un intento de entender y manejar esta realidad inevitable de la naturaleza.

En las sociedades modernas, desde hace cuatro o cinco décadas la forma de enfrentar la muerte ha cambiado, y hoy se rechaza la muerte, se esconde, se vive con angustia: la muerte ha dejado de ser aceptada como un fenómeno natural.

Se ha perdido el derecho a ser protagonista de su propia muerte. Hace años el individuo moría en su casa, rodeado de su familia, incluidos los niños, amigos y vecinos. Los niños tenían contacto con la muerte, conocían su existencia y, cuando ya adultos les llegaba su momento, no les cogía tan de sorpresa y desprovistos de recursos para afrontarla, como sucede hoy.

Prepararse para morir constituía un acto fundamental en la vida de una persona de aquellos tiempos; su dignidad dependía de la grandeza con que llevara a cabo ese último acto de despedida.

Actualmente hemos pasado de una muerte familiar a una muerte escondida, ocultada. Al enfermo casi siempre se le oculta la gravedad de su enfermedad, se le sobreprotege, ‘otros’ toman las riendas de su destino y se deja al enfermo en la ignorancia de que va a morir, cerrando la puerta a una comunicación abierta y a la espontaneidad de la despedida en sus últimos momentos.

El hombre moderno desea que la muerte ocurra en plena inconsciencia (que sea fácil). Lo que en la actualidad se denomina buena muerte, corresponde a la muerte maldita de otros tiempos, la muerte inesperada. Pero cuando se pregunta a un enfermo al final de la vida cuál sería una buena muerte para él, la mayoría responde que una ‘buena muerte’ es una muerte sin dolor, en su domicilio, acompañado de sus seres queridos. Debemos tener en cuenta que cada persona es única, con una historia y aprendizaje diferentes, cada persona tiene derecho a elegir ‘su muerte’, y respetar esto es respetar la dignidad y libertad del ser humano.

Aun así, en este ambiente de negación y rechazo, está surgiendo una creciente concienciación sobre el tema y cada vez es mayor el número de personas que advierte que tenemos un enfoque equivocado de la muerte, que no necesariamente tiene que estar ahogada por la angustia y que se puede morir en paz de acuerdo a las creencias de cada uno.

Muerte y espiritualidad
La persona, como ser multidimensional, tiene unos aspectos físicos cognoscibles y otros que pertenecen al terreno de lo intangible y se denominan de diferentes maneras: conciencia, alma, espíritu. Hay tantas formas de concebir la espiritualidad como culturas y creencias filosóficas. Lo que está claro es que tienen que ver con el cuestionamiento existencial de las personas, con la capacidad humana de vincularse con valores que llevan a la búsqueda de sentido y que abren la posibilidad auto trascendente. Esta dimensión espiritual del ser humano, a veces, no llega a expresarse y permanece latente. Una de las situaciones en las que se hace evidente y adquiere gran importancia es al final de la vida.

En la dimensión espiritual una persona tiene una serie de necesidades que debe cubrir. Igual que en el terreno físico la no satisfacción de las necesidades básicas (comer, beber, dormir, respirar) conlleva un sufrimiento, la no satisfacción de las necesidades espirituales también produce sufrimiento. 

Al final de la vida el ser humano tiene ciertas necesidades peculiares, que pueden ser:

Necesidad de ser reconocido como persona, de amar y ser amado.

Necesidad de encontrar un sentido al sufrimiento de la vida, de la enfermedad y de la muerte. 

Necesidad de reconciliación consigo mismo y con sus seres queridos.

Necesidad de revisar su vida y de contar cosas, recordar momentos importantes, resueltos o por resolver.

Necesidad de libertad. Poder elegir cómo morir, por quién ser acompañado, si quiere recibir atención espiritual.

Necesidad de esperanza. De saber que se paliará el dolor físico, que sus deseos serán atendidos, que no estará solo cuando llegue el final. 
Necesidad de expresar la religiosidad.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Creencias Antiguas


Creencias Antiguas

La historia de la humanidad ha estado íntimamente vinculada a sus creencias religiosas, culturas, tradiciones, etc. Desde épocas inmemoriales la humanidad ha tenido muy en especial sus diversas creencias sobre la muerte. El culto a los antepasados y el embalsamiento de sus lideres, son algunas de las manifestaciones que nos ha legado la Arqueología y la historia sobre el alto concepto que siempre ha observado el hombre sobre la muerte.

Como factor común de las religiones primitivas se observa la existencia de una Jerarquía divina, que puede o no tomar parte activa en la vida de los humanos. Otro aspecto es la existencia de espíritus superiores, a los cuales las personas le rinden tributo, sacrificios y ofrendas para que intercedan a favor de los deseos solicitados. Por último, la creencia y culto a los antepasados fallecidos físicamente, pero vivos en espíritu, que actúan en el mundo de los vivos ya sea para ayudarnos, como para castigarnos por nuestros malos actos.

Resulta también muy común a las primitivas comunidades, la existencia de ciertos espíritus menores, conocidos como elementales, hadas, gnomos, duendes, etc, que habitan en los reinos inferiores de los minerales, vegetales y animales. La relación de estos seres con los humanos pudiera resultar muy beneficiosa o extremadamente perjudicial. Muchas religiones animistas utilizan estas criaturas en sus cultos, ritos y magias.
Religiones Africanas Primitivas



Entre las pocas religiones primitivas que han conservado vigencia hasta hoy, con más o menos variaciones, han sido las africanas. En la cima de la escalera de dioses que estas religiones africanas aclaman, se encuentra olorum, que es el supremo dios creador, inferiores a él están los orichas, nsambios y demás dioses y semi dioses.

Entre las diversas teorías de estas primitivas creencias señala que olorum creó el planeta y todo lo que en él existe, pero que los orichas fueron seres humanos muy importantes y sobresalientes, que murieron en forma extraordinaria, por lo que sus espíritus, en vez de seguir el curso hacia el mundo de los muertos, se identificaron con los diferentes elementos naturales y animaron los ríos, mares, vientos, volcanes, lomas, etc; viven, animan y reinan sobre cada uno de ellos. Este es un elocuente reconocimiento del cuto a los muertos que estas religiones tenían.

El Egipto

El culto a los muertos en Egipto es sumo conocido, las momias de faraones, sacerdotes y altos dignatarios es muestra suprema de ello. Además los sacerdotes egipcios elaboraron conceptos sobre lo que ocurría al morir las personas y su peregrinaje del alma. Tan es así que elaboraron textos, conocidos como: “El libro Egipcio de los muertos” que resultaba un tipo de guía o manual para que las persona supieran que les esperaba después de la muerte, cuando el alma entraba en el reino de osiris, el dios de los muertos. Este más allá se conocía como la “Tierra de Osiris”. La inmortalidad del espíritu era una creencia básica en la religión egipcia, así como la reencarnación. M. Fontaine, recopiló un texto egipcio datado en el 3000 a.c. que explica la importancia del embalsamiento y la reencarnación:



“Antes de nacer el niño ya vivido y la muerte no termina nada.

“La vida es un devenir, khebrau, y pasa semejante al día solar que constante
mente vuelve a empezar.

“El hombre se compone de inteligencia, khu, y de materia khat.

“La inteligencia es luminosa, y se reviste para habitar el cuerpo de una
sustancia que es el alma: Ba.

“Las bestias poseen un alma, un Ba, pero un Ba privado de inteligencia, de
khu.

“La vida es un soplo: Niwv. Cuando el soplo se retira en 0 al Ba, el hombre
muere. Esta primera muerte se manifiesta materialmente por la coagulación
de los líquidos, el vaciado de las venas y las arterias, la disolución de la materia que compone el cuerpo.

“Mediante el acto de embalsamarse todas las materias se conservan, comprendiendo la sangre, que el Ba vendrá a vivificar después del juicio de osiris. El soplo esta al servicio del alma. (1)
Antigua Persia



El zoroastrismo fue la mayor religión en la Persia antigua, fundada por un reformador religioso llamado Zoroastro (630-500 a.c.), también conocido como zaratustra.

1-Batista M. Carreras, ¿qué hay depuse de la muerte, pg 26 Argentina 2003.

Esta religión se basaba en la vida consistía en elegir entre el bien o señor de la sabiduría, Ahura Mazda, y el señor del mal Angra Mainyu. También enseñaba el zoroastrismo que la persona al morir, iba al cielo o al infierno y era la persona quien elegía el camino a seguir. Aquí encontramos nuevamente la creencia de la supervivencia del espíritu después de la muerte y en cierta medida la ley del karma.

El Judaísmo

El Judaísmo se basa en una promesa que Dios le hizo a Abraham, según la Biblia de que su descendencia originaría una nación y que esta nación se establecería en la tierra de Canaan (Gen 17:1-Cool. Esto confronta la problemática de que Abraham, adelantándose al cumplimiento de esta promesa en el nacimiento de su hijo Isaac, tuvo otro hijo antes con su criada Agar, el niño Ismael, lo que ocasionó una rivalidad entre Sara, la esposa de Abraham y Agar su criada y entre Isaac e Ismael. Isaac da origen a la nación Judía e Ismael a los árabes. Esta milenaria rivalidad aún persiste hoy día y de hecho cada vez más fuerte y encontrada.

La diferencia fundamental entre Judíos y Cristianos, es el Mesías, es decir el salvador del hombre. Los Judíos siguen esperando y los Cristianos aseguran que ya vino hace 2000 anos en la persona de Jesuscristo.
El pueblo Judío se rige por diferentes fuentes como son: “Torah”, “la tradición” y “los trece principios de fe”, estos últimos recopilados por Moisés Maimónides, rabino español que vivió entre 1135-1204.

Entre estos principios hay dos que hacen clara referencia, además de otras citas tanto en el Antiguo Testamento como en las Tradiciones, a la supervivencia del espíritu después de la muerte. El principio 7 dice: “Creo, con toda mi fe que la profecía de Moisés, nuestro maestro, que en paz descanse mi alma...” Y el principio 13 reza de esta forma: “Creo, con toda mi fe, que habrá una resurrección de los muertos el día en que se haga la voluntad del Creador...”

“Como una de las religiones universales, junto al Cristianismo y el Islamismo, el Judaísmo profesa una serie de ritos, entre los que se encuentran el rito de la muerte. Cuando una persona muere de acuerdo con los cánones de la ley Judía, el cuerpo debe ser enterrado lo antes posible en tierra consagrada.

“El cuerpo antes del entierro debe ser lavado, perfumado con especias variadas y en vuelto en una sábana blanca.
Una vez hecho esto se le entierra en un ataúd de madera. En cada aniversario de su muerte, familiares, amigos y deudos en general deben rezar el Kaddish es decir la declaración de fe Judía para esta ocasión.(2)

El Cristianismo

El cristianismo rivaliza fundamentalmente con el Judaísmo por la creencia de Jesuscristo como Mesías. La vida, muerte y resurrección de Jesús, está íntimamente ligada a la existencia angélica. Fue el Arcángel Gabriel quien anunció a Maria y a José el nacimiento de Jesús, Ángeles anunciaron a pastores del nacimiento del Mesías, Ángeles acompañaron a Jesús durante su agonía previa a al crucifixión. Ángeles estaban en la tumba de Jesús a su resurrección.

Los Evangelios, que son las enseñanzas de Jesús dan claras evidencias de que el cristianismo primitivo y el propio Jesús, creían en la inmortalidad del espíritu, el karma y la reencarnación. Veamos los ejemplos.

Según el evangelio de San Judas, capítulo 9 versículos 1-3 se narra lo siguiente:

“Al pasar por cierto lugar, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Sus discípulos le preguntaron:
“Maestro ¿por qué nació ciego este hombre? ¿Por el pecado de sus

padres o por su propio pecado?
“Jesús les contestó:
“ Ni por su propio pecado ni por el de sus padres; fué más bien para que
en él se demuestre lo que Dios puede hacer...”



Tomando en cuenta que tanto la reencarnación como el karma o ley de causa y efecto formaba parte de las creencias judaicas, bajo el nombre de resurrección, excepto la sexta de los saduceos, que consideraban que todo concluía con la muerte, es lógico que ante un ciego de nacimiento los discípulos pensaran que esa ceguera era producida por la ley de causa y efecto o karma y que al reencarnar estaba pagando las consecuencias de falta, de el o de sus padres, de vidas anteriores.
El Hinduismo

“ Para los Hindúes, la vida es un ciclo indefinido denominado samsara, que

2- Id Ant, Pg 35-37

Contempla el nacimiento, la muerte y reencarnación continuas y constantes. Este ciclo esta regido por la ley del karma (Ley de causa y efecto). Esta ley propone que lo que hoy hacemos se torna en causa del efecto que mañana tendremos que afrontar. (3)
El Budismo



Fundado por Gautama príncipe Siddharta, en la India. El Buda, como popularmente se le conoce vivió desde 563 al 586 ac. Las enseñanzas del Buda en relación con la vida y la muerte son muy similares a las del Hinduismo, la vida esta encadenada a la rueda del Samsara o continuos nacimientos, muertes y reencarnación, pero agrega que es necesario interrumpir ese ciclo de Samsara para dejar de reencarnar, eso se logra mejorando el Karma y alcanzando la iluminación. Con la llegada de la Nueva Era, la Era de Acuario, se pierde el Dogma y todas las creencias se identifican y entienden, porque en esencia todas provienen de una misma fuente original. El tema de la muerte, la vida después de la muerte, el Karma y la reencarnación cobran luz y vida en el entendimiento de los hombres y se hacen mas comprensible y aceptable en nuestros ciclos de existencia, un hombre muy sabio dijo:

“ el alma nunca muere. Solo el cuerpo se va. Cuando el hombre entiende eso, la muerte pierde su aguijón. La muerte deja de ser temida, y se convierte en un viaje bienvenido hacia un puerto conocido.

“ Lo que ha nacido debe morir. Venir implica irse. En cambio, lo que no tiene nacimiento no tiene muerte. El alma no tiene nacimiento, ni muerte, ni crece, ni se debilita.

“ Es, simplemente es. Es inteligencia eterna. Es la bienaventuranza y la bendición.” (4)
Sai Baba

viernes, 16 de noviembre de 2012

Religión Catolica

¿Existe el alma? ¿hay vida más allá de la muerte? ¿se puede prolongar la existencia en otro cuerpo? ¿para qué reencarna el alma? a continuación, un recorrido por las principales respuestas religiosas a estos grandes enigmas de la vida humana.Para la fe cristiana, la reencarnación contradice la doctrina de la redención, según la cual, la raza humana vuelve a obtener el beneplácito de Dios gracias al sufrimiento y la muerte de su hijo Jesucristo. Conforme a lo que afirma la Biblia, está establecido que los hombres mueran una sola vez y que sean enjuiciados. A diferencia de la religión católica, los cristianos-evangélicos no consideran que exista el purgatorio, ni que se deba orar por los muertos. Quien murió está en el cielo, junto a Dios, y ya no tiene relación alguna con la vida terrenal.

El pueblo de Dios tardó siglos en llegar a creer en la vida después de la muerte. Pero también es cierto que la mayoría de las culturas y pueblos de la antigüedad creían que "algo" había, algún tipo de comunión con los difuntos.

En el Antiguo Testamento podemos ver como el pueblo de Dios todavía no tenía una idea clara sobre la vida después de la muerte: salmo 30 (29), 10. Pero poco a poco fue creciendo en el pueblo la certeza de una existencia después de la muerte. Dios con su pedagogía divina, respetó los pasos del pueblo.

Para los católicos, la muerte forma parte de la vida; no es una ruptura especialmente importante. Nosotros nos fiamos de Jesús que dio su vida por nosotros para que nosotros tengamos vida eterna. Creemos que Jesús resucitó y también nosotros resucitaremos con Él.No. Los cristianos en general no creemos en la reencarnación. La Palabra de Dios nos dice:
"Y así como todos han de morir una sola vez y después vendrá el juicio." (Hebreos 9, 27)
No hay reencarnación después de la muerte. Tenemos la seguridad tal y como nos dice la palabra de Dios:
"Esto es muy cierto: Si morimos con Él, también viviremos con Él; si sufrimos, tendremos parte en su reino." (2 Timoteo 2, 11).
* ¿Por qué crees tú que hay personas que piensan que la reencarnación es posible?
* ¿Piensas que las personas tenemos con una sola vida la posibilidad de llegar a ser felices con Dios?